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Crucero Mediterráneo
Hacer un crucero por el Mediterráneo es vivir un sueño hecho realidad. El mare nostrum latino es, como siempre ha sido, más un vehÃculo de comunicación que una frontera entre los pueblos que lo rodean. El Mediterráneo nos une, no nos separa. Es la gran autopista de la antigüedad y gracias a él se extendieron las personas, los saberes y las mercancÃas, configurando una rica encrucijada de etnias y culturas. Viajar por el Mediterráneo, y hacerlo en barco tocando puertos y orillas diferentes, es una experiencia que va mucho más allá de unas vacaciones y formará parte de la historia personal de cada viajero.
Muchas navieras y turoperadores especializados ofrecen cruceros por el Mediterráneo, dirigidos a todos los tipos de viajero y a las más diversas economÃas.
Entre las rutas más habituales de un crucero por el Mediterráneo cabe destacar las siguientes:
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Mediterráneo Occidental. Son cruceros con salida en Barcelona, Palma de Mallorca, Génova, Marsella y otros puertos. Suelen tener escalas en la orilla septentrional del Mediterráneo, cubriendo las costas española, francesa e italiana además del Principado de Mónaco. A veces hacen escala también en Malta y Túnez, y pueden adentrarse en el estrecho para echar el ancla en Gibraltar o Ceuta. Otras ciudadaes visitadas pueden ser Valencia, Málaga y la Costa del Sol, AlmerÃa, Ibiza, Mahón en Menorca, Niza, San Remo, Livorno y la costa Toscana (para realizar excursiones a Florencia, Pisa y otras ciudades), Civitavecchia y Roma, Nápoles y las islas de su bahÃa como Capri e Ischia, Palermo y otros puntos de Sicilia, y las islas de Córcega y Cerdeña, ésta última con su bellÃsima Costa Esmeralda.
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Adriático. Los cruceros por el mar Adriático suelen partir de Venecia y visitar diversas localidades tanto de la costa italiana como de la Costa Dálmata croata. EL resort turÃstico de Portoroz en Eslovenia, la bella ciudad italiana de Trieste, la ciudad medieval croata de Dubrovnik y las islas griegas de Corfú y Cefalonia son algunas de las escalas habituales, asà como RÃmini (para hacer una excursión a la pintoresca República de San Marino).
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Islas Griegas. Un crucero por el Egeo es una oportunidad única de descubrir la cultura helénica desde el mar. Heraklion y Canea en la isla de Creta son escalas que nos permiten adentrarnos en esta isla-continente y conocer su rico pasado, con el palacio de Cnossos y el laberinto del Minotauro. Islas como Rodas, Santorini, Lesbos, Andros, Naxos, Miconos (o Mykonos), Sammos, Hidra o Samotracia son nombres tan cargados de significado histórico y cultural que hacen cada uno por separado que valga la pena el crucero en su conjunto. Estos cruceros por el mar Egeo y las Islas Griegas suelen salir del puerto del Pireo en Atenas.
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Mediterráneo Oriental. Desde la costa turca con sus magnÃficos resorts de la costa de Antalya hasta la polis greco-egipcia de AlejandrÃa, y desde la espectacular isla de Chipre hasta los puertos israelÃes como Haifa, Tel Aviv (con la ciudadela fortificada de Yafo o Jaffa) y Akko (San Juan de Acre), muchas son las grandes escalas de interés que ofrece un crucero por el Mediterráneo Oriental.
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Mar Negro. Desde la maravillosa y bicontinental ciudad de Estambul podemos embarcar en un crucero que nos llevará por la costa búlgara hasta el delta del Danubio, en RumanÃa. El puerto rumano de Constanta, los ucranianos de Odessa y Sebastopol en la penÃnsula de Crimea, y la interesante cultura caucásica de Georgia en el extremo oriental de Europa, son algunas de las atractivas escalas de un crucero por el mar Negro. |